Alberto es uno de los integrantes de la primera edición de Red INNprende, un programa de la Fundación Cruzcampo que busca fomentar el talento emprendedor del Sur.

Terminar la universidad y encontrar un buen trabajo es la estructura preconcebida sobre lo que significa una carrera profesional, algo con lo que no todo el mundo se siente cómodo. La crisis ha sido el trampolín que centenares de españoles han aprovechado para lanzarse al emprendimiento, un modelo profesional que, aunque no es típicamente español, ya practica el 20% de la población ocupada de nuestro país.

Después de terminar la carrera de Ingeniería y trabajar durante un año y medio en un despacho, Alberto Sánchez descubrió que lo suyo era ser emprendedor: “empecé a interesarme por el sector de las viviendas energéticas, así que me puse a estudiar sus posibilidades”. De la idea al hecho pasaron tan solo unos meses, casi los mismos que tardó en llevarse su primer batacazo: “empecé con muchas ganas pero pronto me di cuenta de que no estaba bien encaminado y cuando llegas a ese punto lo mejor es cerrar y empezar otro proyecto”.

Cuando se encontraba investigando nuevas vías para reorientar su carrera, se topó casi por casualidad con Red INNprende, el programa de la Fundación Cruzcampo que busca proyectos innovadores en turismo, hostelería y agroalimentación. Alberto no lo dudó un segundo y a las pocas semanas ya formaba parte de la primera edición. “Lo mejor de esta experiencia es sin duda la gente que conoces, con tus mismas inquietudes, y que te facilita el ver una empresa como un proyecto más asequible”.

Junto a su equipo sentaron las bases de Easy Stay, un proyecto que aúna turismo y tecnología y que resultó una de las candidaturas premiadas por la fundación. “Con las herramientas que teníamos a nuestro alcance, la formación que recibimos y el asesoramiento de los coaches, nos dimos cuenta de que el sector del turismo en España tenía muchas lagunas, sobre todo a la hora de recoger la experiencia del cliente y aprovecharla para optimizar la gestión. Es a partir de esa necesidad donde nace Easy Stay”, explica Alberto.

La plataforma que empezó siendo una simple idea, ha cobrado vida y ya se encuentra implementada en dos establecimientos. “No nos vamos a engañar, ser emprendedor es complicado y hay que trabajar muy duro para ver frutos”, reconoce este ingeniero, quien espera sumar nuevos clientes a su cartera. “Hemos tenido muchas reuniones con directivos hoteleros en los últimos tiempos y han sido muy positivas pero todavía queda mucho trabajo por hacer”, asegura.

Cambio de mentalidad

Aunque la cultura emprendedora gradualmente se instala en España, aun dista mucho de otros países: “me ha llevado años explicarle a mi familia que el retorno de la inversión es algo que lleva tiempo. Recientemente he estado unos días en Silicon Valley donde la mentalidad es completamente distinta: las start-ups están a la orden del día y el emprendedor es el rey”, asegura Alberto Sánchez. Desde su punto de vista, en España quedan pasos por dar aunque reconoce el esfuerzo que están realizando entidades como la Fundación Cruzcampo por apoyar las buenas ideas: “Me han facilitado contactos y reuniones con inversores que me han abierto nuevas formas de entender los negocios”, asegura.

Alberto ha estado implicado con Red INNprende desde el primer momento y ha seguido su evolución incluso después de haber terminado el programa. Por eso, ha participado junto a otros compañeros de promoción en la presentación de la segunda edición donde tuvieron la oportunidad de poner en común lo aprendido hasta ahora: “ha sido una experiencia muy positiva para hacer un repaso de los errores que hemos cometido, pero también de los objetivos que hemos alcanzado”.

Si tú también tienes un espíritu emprendedor y te sobran las buenas ideas, haz como Alberto y únete a Red INNprende. Infórmate de nuestra próxima convocatoria en la web de la Fundación Cruzcampo. ¡Te esperamos!

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