“Cuando uno tiene una actitud positiva, al final todo sale muchísimo mejor”

La primera edición de #Talentage dejó fuera a muchos talentos andaluces ansiosos de vivir una experiencia formativa única. Es el caso de María Suárez, estudiante de Administración y Dirección de Empresas y Derecho, quien no dudó en probar suerte en la segunda edición, resultando finalmente ganadora.

María conoció el programa a través de su página web y quedó maravillada con la oportunidad que suponía pasar tres días de formación de la mano de expertos de la talla de Jean Marc Colanesi, Socio fundador de Aldaba Identidad Corporativa, Alberto Alcalde, fundador de la comunidad Efecto Anchoa, o Lisardo de Pedro, Director de Marketing global en Carbonell.

Se trataba de una oportunidad que María no quería perderse por nada del mundo. Llevaba ya un año esperando para ello. Por eso, cuando consiguió una de las 30 plazas, aprovechó al máximo cada uno de los consejos de estos profesionales.

Segundas partes sí que fueron buenas

Al no encontrarse en último año de carrera, MarMaría Suárez Programa Talentage Fundación Cruzcampoía no pudo participar en la primera edición del programa, pero esperó pacientemente a que se publicara la siguiente convocatoria para inscribirse sin perder ni un segundo. “Me pareció una iniciativa estupenda, ya que hoy en día hay muy pocas empresas que se comprometan con los jóvenes de esta manera”, explica.

Por eso, de cara a conseguir formar parte de Talentage, luchó y dio lo mejor de sí misma en cada fase del proceso de selección, consiguiendo finalmente ser uno de los 30 afortunados. Ya inmersa en los tres días de formación en Sevilla, María conoció al resto de sus compañeros, con los que enseguida conectó. “Me di cuenta de que todos teníamos las mismas inquietudes y la misma curiosidad por conocer cosas nuevas”, recuerda.

Sacando lo mejor de uno mismo

Aprendió mucho de sus compañeros, pero también recuerda con especial cariño a los profesores que impartieron los workshops, de quienes remarca “su preocupación por enfocar las sesiones de forma que aprendiésemos, implicándonos en todo momento”. Cuenta que le motivaba mucho el hecho de le dieran importancia al lugar en el que estaban y que valoraran de aquella manera el programa Talentage, mostrando en todo momento su compromiso por sacar lo mejor de ellos.

En una de las sesiones sobre creatividad, María recuerda el enfoque tan diferente que le dieron y que le enseñaron que todos tenemos una parte creativa dentro de nosotros que no hemos descubierto aún. “Nunca me he sentido una persona creativa y gracias a este taller cambió mi opinión al respecto”, dice sorprendida.

Al final, todo es actitud

Conocimiento sobre uno mismo, aprendizaje, networking y una oportunidad laboral. Son algunas de las cosas que se lleva María de toda esta experiencia. Todo ello gracias a su esfuerzo y a su actitud positiva, algo que compara con la película ‘La vida es bella’ de Roberto Benigni: “aunque trata un tema muy triste, creo que nos enseña que cuando uno tiene una actitud positiva, al final todo sale muchísimo mejor”.

Y así fue, ya que María se encuentra actualmente realizando prácticas en el Departamento Comercial de Persan, donde trabaja como una compañera más y se siente plenamente integrada, trasladando esa positividad en cada cosa que hace.

¿Quieres ser el próximo talento andaluz? Te invitamos a participar en la siguiente edición de #Talentage.

“Aprendí que tenía un potencial que no estaba enfocando de la manera adecuada”

El programa Talentage, impulsado desde la Fundación Cruzcampo, ha dado la oportunidad a muchos jóvenes andaluces de dar el salto al mundo laboral. Es el caso de Julio Calero, uno de los 7 ganadores de la última edición.

Quién iba a decirle a Julio Calero que aquel verano de 2014, mientras veraneaba en Huelva, un simple anuncio de radio iba a cambiarle la vida. Entre cuña y cuña, escuchó cómo la Fundación Cruzcampo hablaba sobre un programa llamado ‘Talentage’ que se dirigía a estudiantes de últimos años de carrera.

El programa buscaba impulsar el talento del Sur, ofreciendo a 30 estudiantes andaluces formación en materias como dirección de personas, gestión empresarial o liderazgo. El objetivo era claro: mejorar su empleabilidad a través de varios workshops impartidos por expertos de cada área. Todo un lujo.

Descubriendo el Talento del Sur

Julio no lo dudó ni un instante, así que no dejó pasar el tiempo y, tras comprobar que cumplía todos los requisitos, se inscribió en el programa. Iba a ser difícil llegar a
ser uno de los 30 elegidos entre más de 5.000 aspirantes. “Cuando empecé a ver la cantidad de gente que se estaba presentando, pensé que iba a ser muy complicado; pero a medida que iba avanzando en el proceso, me di cuenta de que sí que podía ganar el partido”, confiesa.

Y, efectivamente, tras varias semanas de pruebas que iban desde dinámicas de grupo hasta exposiciones en inglés o entrevistas personales, Julio por fin recibió respuesta. Una respuesta afirmativa: ¡era uno de los afortunados! “Mi entrevista fue bastante larga, de aproximadamente 50 minutos… y pensé que tenía que haber salido bien ¡porque nadie estaba tardando tanto!”, recuerda emocionado.

Formación de la mano de los mejores expertos

juliocalero_1Viajó semanas después a Sevilla, donde convivió tres días con el resto de los seleccionados. Estuvieron en todo momento acompañados por varios coaches que prepararon multitud de actividades grupales para ir rompiendo el hielo y hacer teambuilding. Julio recuerda especialmente un juego en el que debían conseguir que no se rompiera un huevo al lanzarlo: «me sorprendió ver cómo todos los equipos consiguieron que el huevo sobreviviera, es más, los propios coaches quedaron impresionados«.

Tras estos ejercicios, tuvieron masterclasses con profesionales de primer nivel, así como con altos directivos de Heineken. Les hablaron de motivación, de cómo construir su propia marca personal o de cómo fomentar la creatividad. Todo ello hizo mella en Julio, haciéndole ver que “no todo es el currículum, sino lo que transmite la persona; aprendí que tenía un potencial dentro de mí que no estaba sacando o que no estaba enfocando de la manera adecuada”.

Un premio merecido

Finalmente, tras tres intensos días, los seleccionadores tuvieron que evaluar a todos aquellos talentos, algo que no fue nada fácil dado el gran nivel de los participantes. Solo 7 de ellos podrían disfrutar de una beca, aunque Julio ya se sentía premiado por haber podido vivir aquella experiencia.

Fue quizá su carisma, su sensibilidad o el sentimiento que puso en cada una de lajulio caleros fases lo que le diferenció del resto de sus compañeros e impulsó a los jueces a decantarse a su favor.

Julio es ahora uno de los 7 ganadores de Talentage y se encuentra realizando prácticas en el departamento de seguridad en HEINEKEN España, donde día a día va poniendo en práctica todo lo que le enseñó el programa, sintiéndose uno más dentro del equipo. Recomienda totalmente la experiencia y anima a todos los jóvenes andaluces a participar en la siguiente edición, “la oportunidad es única y te hace crecer como persona”.

Si eres estudiante de últimos años y quieres demostrar que tú también eres un talento del sur, ¡infórmate sobre el Programa Talentage y participa en la III Edición!

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